17 enero, 2012

PAPAS

Esta es una receta que tenía muchas ganas de publicar, es herencia materna y solo por eso ya merece un lugar en mi blog.  Es un plato típico de los pueblos asturianos, pero no muy conocido, se cocinaba en épocas de escasez, cuando solo se disponía de los alimentos que daba la tierra. A mí me encanta, y más de una noche es mi cena y la verdad es que me presta un montón comerlas, aunque tengo que recoconer que solo es apta para los que les guste mucho la harina de maíz. Se acompañan de leche, tibia o fría, al gusto.

También se puede tostar la harina para prepararlas, aunque es demasiado laborioso. Yo os las presento tal cual se hace en mi casa.






INGREDIENTES:

1 taza de harina de maíz.
2 tazas de agua.
Un trozo de mantequilla (unos 40 gr.)
Sal.


PREPARACIÓN:

Se pone el agua a hervir.

En otra pota echamos la harina y la mantequilla. Vertemos el agua hirviendo y empezamos a remover todo bien. Salamos. Las dejamos cocer aproximadamente 1 hora, siempre sin dejar de revolver para que no nos salgan grumos.

Tenemos que conseguir una textura tipo bechamel.

Cuando las tengamos listas, las apartamos y vamos echándolas en platos y se acompaña de leche (tibia o a temperatura ambiente, al gusto)